Como participar da campanha pela DEMOCRATIZAÇÃO DA MÍDIA?

Como participar da campanha pela DEMOCRATIZAÇÃO DA MÍDIA?
LEI DA MÍDIA DEMOCRÁTICA KIT COLETA Todo cidadão/cidadã pode buscar voluntariamente as assinaturas para o projeto. Disponibilizamos abaixo um kit com o material necessário para o diálogo nas ruas. Clique na imagem acima.

Seguidores

#naovaitergolpe

#naovaitergolpe
Acesse Frente Brasil Popular

quarta-feira, 28 de agosto de 2013

Reflexiones de las FARC-EP sobre el décimo tercer ciclo de conversaciones.

Via E-Mail


La Habana,
Cuba, sede de los diálogos de paz, Agosto 28 de 2013
 
RUEDA DE
PRENSA, Reflexiones de las FARC-EP sobre el décimo tercer ciclo de
conversaciones.  
 
De manera
convenida las delegaciones de paz del gobierno y de las FARC-EP han
abordado en este ciclo que culmina la casi totalidad del conjunto de
Agenda, lo cual ha entregado a la mesa de Diálogos bastantes
instrumentos que posibilitarán hacer más cercana la
posibilidad de un acuerdo en función de la justicia y la
reconciliación colombiana.
 
Aparte de los
asuntos que atañen al tema de Participación Política
se han tocado aspectos referidos a la solución del problema de las
drogas ilícitas con la indicación de fechas y procedimientos
para la realización del Foro que permita la presencia de las
comunidades en el análisis del problema; sobre temas como el marco
jurídico para la paz o la refrendación de acuerdos, se han
dejado sentadas posiciones que dejan en claro los puntos de vista que cada
una de las partes tiene, tratando de encontrar aproximaciones. A lo largo
de estas conversaciones nos hemos referido de manera especial al tema de
las víctimas de la confrontación inquiriendo por la
responsabilidad histórica de quienes generaron y participaron en
esta guerra que hoy requiere de un acto de contrición de
todos.
 
Discutido
todo esto, aparte de las propuestas mínimas para la democracia
real, la paz con justicia social y la reconciliación nacional, las
FARC-EP han lanzado otras importantes iniciativas que despejan el camino
hacia la paz. Entre ellas tenemos:
 
1. la de
integrar una comisión de Revisión y Esclarecimiento de la
Verdad de las Historia del Conflicto Interno Colombiano que complemente el
informe del grupo de memoria histórica.
 
2. Nuestras
reflexiones sobre un marco jurídico fuera de contexto, que por la
manera inconsulta en que fue tramitado resultará inane para el
desenvolvimiento del proceso. 

 
3. Nuestras
consideraciones sobre la iniciativa gubernamental no consensuada de
referendo que con carácter de urgencia se discute en el Congreso. A
propósito del referendo, para nuestras reflexiones partimos del
criterio de que una vez impuesto tal mecanismo, se estaría
eliminando de facto el punto sexto de la agenda, lo cual no es admisible
por parte de la Delegación insurgente.
 
En
consecuencia, el contenido de un eventual Tratado de Paz como el que se
podría vislumbrar entre el Gobierno y las FARC-EP, además de
lo que representa para la historia del país, en términos de
generar nuevas condiciones para el pleno ejercicio de la política,
sin necesidad de recurrir al alzamiento armado contra el Estado, supera
las posibilidades políticas, jurídicas y técnicas de
un referendo constitucional, por las siguientes razones:
 
1.- Se trata,
en efecto, de un nuevo pacto social sobre todo si observamos que las
FARC-EP no se sienten comprometidas con el pacto social que dio lugar a la
Constitución de 1991. Si así fuera, hubieran desistido del
alzamiento armado contra el Estado desde hace más de dos
décadas. El tratado de paz inconcluso de 1991, al haber excluido a
las más importantes fuerzas guerrilleras de la historia colombiana,
las FARC-EP y el ELN tiene la posibilidad real, producto del inicio de los
diálogos con el Gobierno nacional, de completar esa tarea
histórica inacaba. Y eso no se puede lograr con un referendo de
sometimiento al orden jurídico existente, que incluya un conjunto
de actos legislativos, dado que no se está negociando con una
guerrilla derrotada. 

 
2.- Aunque
los diálogos y la negociación se adelantan con el Gobierno
actual, la fuerza política y jurídica de un Acuerdo Final,
debe comprometer a toda la institucionalidad colombiana, es decir, al
Estado en su conjunto. En ese sentido, caminos hacia una verdadera
solución política demandan una creatividad en los
diseños institucionales que satisfagan a las partes y, sobre todo,
al pueblo colombiano. Un referendo no alcanza a responder a las
complejidades de semejante cometido.
 
3.- Si se
considera la experiencia de redacción de los acuerdos parciales, de
lograrse un acuerdo final, se llegara a un texto muy extenso,
probablemente de más de cincuenta folios. No se entendería,
cómo un acuerdo de semejante extensión podría ser
reducido a una pregunta de aprobación o negación. En igual
sentido, tampoco queda claro quién se encargaría de
interpretar el Acuerdo para definir cuáles son las reformas de
alcance constitucional que serían sometidas a referendo, con
qué criterios se formularían, quién
diseñaría las preguntas, etc. No es aceptable, sería
poco convincente y nada transparente, que el texto del Acuerdo quedara en
manos del Gobierno y del Congreso para que éstos definieran un
eventual referendo con su interpretación de lo acordado.
 
4.- En ese
sentido, si se espera que un referendo sea fruto de un Acuerdo entre las
partes, ello implicaría que serían éstas quienes
tendrían que proceder a su diseño, a acordar las preguntas,
a definir el contenido de cada uno de los posibles actos legislativos,
etc. Es decir, ello conllevaría introducir aspectos no contemplados
hasta el momento en la Mesa de diálogos.
 
5.- Dada la
complejidad del texto a refrendar y de los actos legislativos a aprobar,
las condiciones para una participación ciudadana informada no
están dadas. Un verdadero Tratado de paz exige la más amplia
y activa participación social y popular.  
 
6.- El texto
de un eventual acuerdo no compromete exclusivamente reformas
constitucionales, comprende igualmente el rediseño de
políticas públicas, nuevos desarrollos legales,
asignación de recursos, entre otros. Asuntos, que desde el punto de
vista de la técnica de refrendación no podrían
incorporarse en un referendo constitucional, pues demandan otro tipo de
diseños institucionales.
 
7.- La
discusión no se refiere sólo a la refrendación,
compromete el cumplimiento de los Acuerdos.  
 
Estas son
algunas de las razones sobre los límites de un referendo
constitucional. 
 
Son
“loables” las preocupaciones de quienes están pensando
ya en ello. Pero se quedan cortas respecto de la responsabilidad
histórica de buscarle una efectiva salida política al
conflicto social y armado.
 
 En consideración a lo
anterior, un gran acuerdo político nacional para la convocatoria de
una ANC continúa siendo la salida más responsable y
consecuente hacia la refrendación de un eventual acuerdo de
paz.  
 
Por
lo demás es insensato presentar a la negación del referendo
la guerra como única alternativa. El sexto punto de la agenda
está por discutirse. Esperemos su momento, todo tiene su tiempo.
Propiciemos que para este debate la nación en masa exprese su
opinión. 
 
Aunque
los avances son concretos, estamos invitando al gobierno a retomar con
celeridad el segundo punto de la agenda, que es el que en su orden
corresponde al desarrollo de los presentes ciclos. 
 
Finalmente,
en el marco del proceso electoral que ya está en marcha, proponemos
nuevamente una tregua bilateral de fuegos vigilada por organismos
internacionales latinoamericanos, que blinde el proceso de las zozobras de
la confrontación y de los intereses partidarios de quienes
participan en la contienda.
 
DELEGACIÓN
DE PAZ DE LAS FARC-EP

Nenhum comentário:

Postar um comentário