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sábado, 21 de agosto de 2010

Hoje a passeata chorou


Hoje a passeata chorou


Você era o mais vibrante dos alunos da escola
Você sorria radiante, você lutava até por bola
Hoje você se cala, mas a luta continua
O povo ainda rala, ainda clama, ainda sua

Hoje a passeata chorou pela falta de você

Quem não te viu chorar
Não consegue mais te ver sorrir
Quem te viu lutar
Não aceita o seu fugir

Quando a tortura começava você era o mais valente
E se a dor apertava a sua força era na mente
Hoje o país é outro e a tortura é de outro tipo
Mas existe e você nada, como se não fosse mais contigo

A nossa música, você lembra? Era forte, era protesto
A utopia era o que importava, pra depois ficava o resto
Hoje, saudoso, eu visito aquelas praças que tinham vida
Pra dizer aos meus olhos que buscamos uma saída

Todo dia olho no espelho e me orgulho daquelas bolinhas
As de gude, que jogamos, pra derrubar cavalarias
Imaginas como me dói escrever-lhe estas linhas?
Assistindo-o ir à TV dizer tantas patifarias?

Quem teve ânsia de justiça, não se acostuma à covardia
Quem quis mudar o mundo, não o vive sem magia
Não sei como você pode ter vendido a sua alma
É triste, é deprimente, não me peça pra ter calma

Hoje a passeata chorou pela falta de você


15 de Agosto de 2010,
*Ana Helena Tavares, jornalista por paixão, escritora e poeta eternamente aprendiz. Editora-chefe do blog "Quem tem medo do Lula?"

Livremente inspirado em "Quem te viu, quem te vê", de Chico Buarque.

Bolívia

ALVARO GARCÍA LIN ERA:
PENSANDO BOLIVIA ENTRE DOS SIGLOS
Pablo Stefanoni1
Yo me veo como uno de los últimos jacobinos de la
Revolución Francesa y veo a Evo como Robespierre.
Álvaro García Linera
Además de vicepresidente y “copiloto” de Evo Morales, Álvaro
García Linera es uno de los intelectuales más destacados de Bolivia,
lo cual lo ubica inmediatamente como intérprete del complejo
proceso político y social iniciado el 22 de enero de 2006, con la
llegada al gobierno del presidente Evo Morales Ayma, el primer
indígena en dirigir las riendas de esta nación andino-amazónica,
en la que el 62% de sus habitantes se autoidentifica como parte
1 Periodista y economista. Ex becario del Consejo Latinoamericano de Ciencias
Sociales (clacso) y la Agencia Sueca de Cooperación Internacional (asdi)
(2002). Es coautor, con Hervé do Alto, del libro La revolución de Evo Morales.
De la coca al palacio (Buenos Aires, Capital Intelectual, 2006). Actualmente se
desempeña como corresponsal en Bolivia del diario Clarín de Argentina y como
director de la edición boliviana de Le Monde Diplomatique.
10
de un pueblo originario, mayoritariamente quechua y aimara.2
En efecto, Morales lo convocó en 2005 para acompañarlo en el
binomio presidencial (luego de un primer intento de buscar un
“empresario nacional”), por considerarlo un “puente” —y un
traductor, como a García Linera le gusta presentarse a sí mismo—
entre los campesinos e indígenas, y las clases medias urbanas,3
reacias a votar por un campesino formado en la escuela sindical,
con un bachillerato de provincia como única credencial educativa,
pero más abierta a aceptar a un dirigente cocalero acompañado
por “un hombre que sabe”, como rezaba uno de sus afiches
de la campaña electoral de 2005.
A más de dos años de su llegada a la vicepresidencia, nadie
puede afirmar —con evidencias serias— que García Linera sea
el “cerebro” del gobierno, pero ello tampoco puede ocultar que
este matemático y sociólogo autodidacta, seguidor entusiasta del
sociólogo Pierre Bourdieu (a quien cita a menudo en entrevistas
periodísticas y académicas), tiene en la nueva administración boliviana
un perfil que lo aleja de la intrascendencia que históricamente
tuvo el cargo de vicepresidente. De hecho, casi no utiliza
su despacho en la vicepresidencia, y desempeña sus labores en
una oficina más modesta, pero a escasos pasos de la del jefe de
Estado, en el Palacio Quemado de La Paz. Son casi inexistentes
las reuniones importantes del presidente boliviano en las que no
2 El censo boliviano, a diferencia de otros, como el ecuatoriano, no utiliza preguntas
sobre autoidentificación racial sino étnico-cultural. Mientras que las primeras
incluyen categorías como “blanco”, “indígena”, “mestizo”, “negro”, etc., las
segundas se refieren a la pertenencia a un pueblo originario concreto: aimara,
quechua, guaraní, etcétera. Esto implica que no habría contradicción entre el
hecho de que más del 60% de los bolivianos se autoidentifique como mestizo
(en muchas encuestas) y un porcentaje similar se considere parte de un pueblo
nativo en el censo.
3 El concepto de clase media, aplicado a Bolivia, por momentos oscurece más de
lo que aclara. La existencia de “capitales étnicos” hace que se consideren clases
medias a los blanco-mestizos (incluso los de bajos ingresos) y se excluya de esta
categoría a los sectores “cholos” (indígenas urbanos) que han acumulado importantes
capitales económicos, fundamentalmente mediante el comercio informal.
11
esté sentado García Linera, habitualmente vestido con terno (casi
siempre sin corbata) y sobretodo negro.
El actual vicepresidente nació en una familia mestiza de clase
media en Cochabamba, el 19 de octubre de 1962. Comenzó a
interesarse por la política durante la dictadura de Hugo Banzer
(1971-1978), y apenas caído este régimen —a los 17 años— sintió
el efecto del gran bloqueo aimara a La Paz, organizado por
la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos
de Bolivia (csutcb), ya fuertemente influenciada por las ideas
indianistas, difundidas por el movimiento katarista.4 Poco después,
su interés por el vínculo entre política y etnicidad continuó
en México, a donde se trasladó para cursar una licenciatura en
matemáticas en la Universidad Autónoma, “porque creía que las
ciencias ‘blandas’ podía aprenderlas yo solo”.5 Allí, en el contexto
de las campañas de solidaridad con los movimientos armados en
Centroamérica, fue atraído por el debate sobre la cuestión étnica
(maya) alentado por la guerrilla guatemalteca; y —según recuerda—
inicia el pasaje de una orientación más filosófica y abstracta
vinculada al estudio de El capital, de la dialéctica de Hegel y de la
4 El movimiento katarista surgió en los años setenta, promovido por sectores aimaras
urbanos que accedieron a los estudios superiores. Inspirado por las ideas de
Fausto Reinaga, se lo considera el primer movimiento indianista contemporáneo
en Bolivia. Los kataristas introdujeron una lectura de la historia de Bolivia como
el pasaje de la dominación colonial española al colonialismo interno, mantenido
por las elites republicanas, y contribuyeron a la construcción de una identidad
“india” aimara-quechua. Pese a su importante influencia en los sindicatos campesinos,
nunca lograron consolidarse como movimiento político. Luego de su
división en torno a la participación política en el Estado “liberal” en los noventa,
uno de sus referentes, Víctor Hugo Cárdenas, accedió a la vicepresidencia de
Bolivia en una alianza con el Movimiento Nacionalista Revolucionario (mnr)
en su etapa neoliberal, bajo el mando de Gonzalo Sánchez de Lozada. Desde
ese cargo, promovió el reconocimiento constitucional de Bolivia como un país
“pluriétnico y multicultural”. Con todo, el actual proceso de cambio, liderado
por Evo Morales, reconoce en el katarismo una de sus matrices político-ideológicas.
Para un estudio de esta corriente, véase Silvia Rivera, Oprimidos pero no
vencidos. Luchas del campesinado aimara y quechua de Bolivia, 1900-1980, La
Paz, hisbol y csutcb, 1986.
5 Pablo Stefanoni, Franklin Ramírez y Maristella Svampa, Las vías de la emancipación,
México, Ocean Sur, 2009
12
filosofía de Kant, a una mirada más práctica que, ya en los ochenta,
conllevará su giro hacia lecturas “más leninistas”.
Un caso poco común en la intelectualidad boliviana, García
Linera nunca militó en la izquierda tradicional (históricamente
representada por el Partido Obrero Revolucionario y el Partido
Comunista de Bolivia), ni en las agrupaciones que heredaron una
ideología cristiano-guevarista, como el Movimiento de Izquierda
Revolucionaria (mi r), frente a las cuales mostró cierto desprecio.
En efecto, sus lecturas de Marx, Lenin, Althusser o Gramsci le
servirían de insumos en su polémica contra la “vieja izquierda”,
y en su búsqueda de un marxismo adaptado a la realidad andina,
previamente intentada por el comunista peruano José Carlos
Mariátegui. Su regreso a Bolivia, en 1985, coincidió con el rotundo
fracaso del gobierno reformista de la Unidad Democrática
Popular (udp) (conformada originalmente por el Movimiento
Nacionalista Revolucionario de Izquierda, el Partido Comunista
y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria), agobiado por
la hiperinflación y las presiones cruzadas de la entonces poderosa
Central Obrera Boliviana (cob) y los sectores empresariales
conservadores.
Con el abandono anticipado del poder por la udp, la izquierda
desapareció del escenario electoral, a excepción del mi r, que sobrevivió,
con el costo de convertirse al neoliberalismo. Al tiempo,
la hoja de ruta político-intelectual de García Linera se centraba
cada vez más en el esfuerzo por articular “dos razones revolucionarias”
en ese momento en disputa, marxismo e indianismo:6
6 El pacto militar-campesino, firmado en los años sesenta entre el movimiento
campesino y el presidente militar René Barrientos, contribuyó a aislar a los mineros
(masacrados por la dictadura) y generó un largo periodo de desconfianza
obrera hacia los campesinos, lo cual fue agravado por la supuesta “traición” de
los campesinos al guerrillero argentino-cubano Ernesto “Che” Guevara. Estos
estigmas fueron revertidos parcialmente con el crecimiento del katarismo y la
nueva alianza obrero-campesina, a partir de finales de los años setenta. Desde
2003, son los campesinos quienes se consideran la “vanguardia” del proceso de
cambio liderado por Evo Morales.
13
Ahí comienza una obsesión, que mantuve durante diez años, de
rastrear aquello que había dicho Marx sobre el tema [étnico]. Comenzamos
entonces a escudriñar los cuadernos, los textos de Marx
sobre los “pueblos sin historia” del año ‘48 y los trabajos de Engels,
pero también empezamos a revisar la lectura de los Grundrisse, así
como también los textos sobre la India, sobre China, luego las cartas
a Vera Zasúlich,7 y luego los manuscritos etnológicos, y también
los otros manuscritos, inéditos, que están en Ámsterdam. Viajamos
hasta allá a buscar un conjunto de cuadernos que ahí existen sobre
América Latina; hay unos ocho o diez cuadernos de Marx sobre
América Latina. Comienza una obsesión, con distintas variantes, a
fin de encontrar el hilo conductor sobre esa temática indígena desde
el marxismo, y creyendo que era posible que el marxismo pudiera
dar cuenta de la fuerza de tal dimensión, del contenido y del
potencial de la demanda étnico-nacional de los pueblos indígenas.
Ello implicaba múltiples peleas, en textos menos académicos y más
polémicos, con la izquierda boliviana, para la cual no había indios
sino obreros, campesinos o clase media. Se trataba de una polémica
marginal, porque éramos un grupo de personas que no influíamos
en ninguna parte, nos dedicábamos a repartir nuestros panfletos,
nuestros textitos, nuestros policopiados de cincuenta páginas, en
las marchas, en las minas. Pero ahí se inicia una polémica […]8
Entre las polémicas, se encuentra el breve texto “América”,
donde García Linera polemiza con José María Aricó en relación
con el acercamiento de Marx sobre América Latina, en gran medida
expresado en su discutido texto sobre Simón Bolívar, publicado
en The New American Encyclopedia.9
Todo ello se producía en un contexto de contrarreformas neoliberales,
que condujeron a la derrota de la Marcha por la Vida de
7 Proveniente del populismo (narodniki) adhiere posteriormente al marxismo y
es parte del Grupo de Emancipación del Trabajo fundado por Georgi Plejánov.
8 Pablo Stefanoni, Franklin Ramírez y Maristella Svampa, Las vías de la emancipación,
op. cit.
9 “Bolívar y Ponte”, en Cuadernos de Pasado y Presente, No. 30, 1972.
14
los mineros que, ante el cerco militar organizado por Víctor Paz
Estenssoro y el derrumbe internacional de los precios del estaño,
produce un repliegue y posterior desbandada, de la cual el movimiento
obrero boliviano y la cob no han logrado recuperarse
hasta nuestros días, cuando Bolivia vive una nueva “primavera
popular”, liderada por campesinos e indígenas, e iniciada con la
“guerra del gas” de septiembre y octubre de 2003. Pero la crisis
obrera era la expresión de un fenómeno de mayor magnitud: el
fin del capitalismo de Estado impulsado por la Revolución Nacional
de 1952, cuya extremaunción en 1985-1986 quedó paradójicamente
a cargo del propio caudillo de ese levantamiento de
obreros, campesinos y policías, que nacionalizó las minas, decretó
la reforma agraria e impuso el voto universal: el doctor Paz, como
era llamado popularmente, transformado en un convencido
impulsor de las “reformas estructurales” promovidas por el Consenso
de Washington.
En ese contexto de retroceso obrero, junto con sus teorizaciones
plasmadas en libros como Las condiciones de la revolución
social en Bolivia (basado en su lectura de Lenin) y De demonios
escondidos y momentos de revolución.10 Marx y la revolución en las
extremidades del cuerpo capitalista, se produce un acercamiento
de García Linera a campesinos ex kataristas, cuyo líder era Felipe
Quispe Huanca, y a grupos mineros de base. Todos ellos apostaban
a una repolitización —y “reinvención”— del mundo popular,
mediante la activación de una identidad étnica a menudo oculta
detrás de la identidad obrera o campesina, fortalecidas tanto por
la izquierda marxista como por el nacionalismo revolucionario,
que concebía la bolivianidad como sinónimo de mestizaje. Esta
constelación de intelectuales (que incluía a su hermano Raúl García
Linera y a su esposa e intelectual mexicana Raquel Gutiérrez),
campesinos y (ex) obreros da lugar a la experiencia de la Ofensiva
Roja de los Ayllus Tupakataristas y a su brazo armado, el Ejército
10 Álvaro García Linera, De demonios escondidos y momentos de revolución. Marx
y la revolución social en las extremidades del cuerpo capitalista La Paz, Ofensiva
Roja, 1991.
15
Guerrillero Tupac Katari (egtk), cuyos “marcos interpretativos”
de la realidad boliviana —a diferencia del foquismo clásico
de matriz guevarista— ponían énfasis en la organización de una
gran sublevación indígena, mediante la organización militar y el
armamento de las comunidades.11
Pese a su temprano fracaso militar, la actividad del egtk se
asentó en un imaginario —como lo indican los nombres de la organización—
asociado a la memoria histórica de la rebelión del
caudillo aimara Tupac Katari en el siglo XVII , ahogada en sangre
por las tropas coloniales españolas,12 y esta “guerrilla aimara”
mostró cierto éxito en la formación de cuadros indígenas. Incluso
algunos campesinos del norte del lago Titicaca establecieron
vínculos con el grupo guerrillero peruano Sendero Luminoso (en
sus escuelas de cuadros), pero regresaban decepcionados por la
invisibilización de lo indio por parte de ese grupo mesiánico de
ideología maoísta pasada por el tamiz de las tesis —por momentos
delirantes— del “Presidente Gonzalo”, tal como su líder, Abimael
Guzmán, era llamado por los militantes senderistas.
Programáticamente, la Ofensiva Roja defendía el derecho a
la autodeterminación —e incluso a su separación del “Estado
burgués boliviano”— de las “naciones” aimara y quechua.13 No
obstante los esfuerzos por articular marxismo e indianismo, tal
como lo muestran los propios panfletos del grupo armado, el énfasis
en las posiciones indianistas, con los q’aras14 como enemigos,
o marxistas, que destacan en su análisis la dimensión de clase, era
variable en virtud de los autores de cada pronunciamiento. Mientras
en algunas declaraciones del grupo se hablaba de los partidos
de izquierda como portadores de ideologías foráneas “trasplan-
11 Véase Jaime Iturri Salmón, egtk: la guerrilla aimara en Bolivia, La Paz, Vaca
Sagrada, 1992.
12 Véase Sinclair Thomson, Cuando sólo reinasen los indios. La política aimara en
la era de la insurgencia, La Paz, Muela del Diablo, 2006.
13 Jaime Iturri Salmón, egtk: la guerrilla aimara en Bolivia, op. cit.
14 Término que significa literalmente “desnudo”, y que los indígenas utilizan para
referirse a los blanco-mestizos (blancoides) (N. del A.).
16
tadas de Europa”, Qhanachiri (seudónimo de García Linera)15
dedica centenares de páginas a hurgar en Marx, Engels o Lenin
para encontrar respuestas al problema nacional o comunitariocampesino.
De todos modos, la idea del “gobierno indio” aparece
en unos y otros. A diferencia de la izquierda clásica, los “egetecos”
—como se los llamaba popularmente— otorgan a los campesinos
un papel revolucionario, y hasta comunista, e imaginan un
socialismo basado en el ayllu (estructura comunitaria aimara).16
Es notable que García Linera mantuviera hasta la actualidad esta
idea de luchar para que un indígena llegara a la presidencia de
la república, incluso cuando había abandonado su posición socialista
(al menos en términos ortodoxos, es decir, de cambio del
capitalismo por una economía estatizada y plantificada).
Luego de algunos atentados dinamiteros contra torres de alta
tensión o poliductos, todos los integrantes de la dirección del
egtk fueron detenidos. García Linera fue aprehendido el 10 de
abril de 1992, en la tranca de Senkata, en la ciudad de El Alto,
colindante con La Paz, y posteriormente denunció haber sido
torturado por la policía. No obstante, pasada la peor parte de los
interrogatorios, comenzó una etapa intelectualmente productiva,
con lecturas de antropología andina, etnohistoria y economía
agraria. Sobre la base de El capital de Marx y los textos de los
cronistas coloniales, emprende un esfuerzo teórico que se mate-
15 “Aquél que clarifica las cosas”, en aimara (N. del A.).
16 Dice Felipe Quispe: “A nuestros opresores de siempre les tocará obedecer nuestras
leyes naturales [pero] nuestras leyes naturales y comunitarias no serán para
esclavizar ni discriminar a los q’aras blancos extracontinentales, a los mestizos
europeizados, etc., sino que nosotros pondremos la ‘ley comunitaria’, de igualdad
de derechos para todos los que viven y trabajan con honradez en nuestra patria
Qullasuyu (Bolivia). Los aimaras no estamos enfermos con un crudo ‘racismo
indio’, no planteamos la lucha de razas de ninguna manera, entiéndanlo bien:
aquí nadie está labrando un movimiento racial, nuestros planteamientos no tienen
nada de irracional y mucho menos tienen ‘rasgos medulares del pensamiento
fascista’ europeo, como algunos intrusos doctorcillos esgrimen para tratar de
desprestigiar, ensuciar y tergiversar el verdadero ‘Tupakatarismo-Comunitario’
que llama a la lucha de las Naciones Originarias al lado de las banderas de la lucha
de clases”. Citado en Pablo Stefanoni, Franklin Ramírez y Maristella Svampa,
Las vías de la emancipación, op. cit.
17
rializará en el libro Forma valor y forma comunidad, que trabaja el
tema del valor de uso, el valor de cambio y las lógicas organizativas
de la modernidad, para hacer un contrapunto con las lógicas
organizativas del mundo andino. De tal reflexión deriva la lógica
de la “forma valor como la lógica de la modernidad capitalista”,
y “la forma comunidad no como movimiento social, sino como
lógica organizativa del mundo andino”. Más de una década después,
el autor recuerda:
Como tenía mucho tiempo disponible pude aplicar cierta forma
de reflexión antropológica, matemática, y estudiar ciertos espacios
sociales. Fueron cinco años de encierro. Creo que es mi libro mejor
logrado por el tiempo que pude dedicarle, por la paciencia que
tuvimos en armar las transcripciones, las palabras.17
Inmediatamente después de su salida de la cárcel, se involucró
en el mundo académico, en la Facultad de Sociología de la Universidad
Mayor San Andrés. Sus debates sobre el mundo obrero
con la izquierda obrerista y con quienes traían a Bolivia las tesis
sobre el fin de la clase obrera se tradujeron en dos investigaciones
académicas, que se plasmaron en dos libros: Reproletarización,
sobre el mundo fabril y sus cambios organizativos y tecnológicos,
y La condición obrera, sobre esos mismos cambios en torno
a la “nueva minería”. Se trata de analizar al nuevo proletariado
de microempresas, de empresas fragmentadas, desconcentradas,
conformado por mujeres y hombres muy jóvenes, sin derechos,
no tomados en cuenta por una entidad sindical matriz, atada a la
idea de que los mineros seguían siendo la vanguardia del pueblo
boliviano. En sus propias palabras:
Las conclusiones generales son que los obreros no han desaparecido,
incluso aumentaron, pero ha habido una modificación de la
estructura material de la condición obrera, de la identidad obrera
17 Franklin Ramírez Gallegos y Pablo Stefanoni, “La montée au pouvoir des mouvements
sociaux en Bolivia”, op. cit.
18
y de la composición política y cultural de la clase obrera [boliviana];
de allí se deriva una explicación de por qué la cob se extingue
como movimiento social unificador del país.18
De todos modos, los años noventa no eran un buen momento
para la intelectualidad crítica, ya que la mayoría de los intelectuales
de izquierda fueron cooptados por el “neoliberalismo multiculturalista”
de Gonzalo Sánchez de Lozada,19 y la recepción de
estas obras fue escasa.
En realidad, el salto a la palestra pública de García Linera y
otros intelectuales agrupados en torno al grupo Comuna,20 se dio
de la mano de la “guerra del agua” de 2000, cuando los habitantes
de Cochabamba se levantaron contra el aumento de las tarifas
por parte de la empresa Aguas del Tunari (Bechtel), con una violenta
pueblada que acabó con la expulsión de la empresa trasnacional.
Pero, aún más importante que eso, la inesperada “guerra
del agua” marcó un punto de inflexión, acabando con década y
media de derrotas populares y con la ilusión —promovida por
los intelectuales neoliberales— del fin de la política de las calles y
del triunfo de la democracia representativa (liberal) como el único
espacio de la acción política. Poco a poco, un nuevo sentido
común nacional-popular, y la revalorización de la acción directa
como forma de lucha, recuperaron parte de la legitimidad perdida.
Poco después, los aimaras del altiplano paceño, liderados
por Felipe Quispe, bloquearon masivamente La Paz, impidiendo
18 Pablo Stefanoni, Franklin Ramírez y Maristella Svampa, Las vías de la emancipación,
op. cit.
19 Bajo el gobierno de Sánchez de Lozada y del vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas
—primer aimara en llegar a esa posición— se reconoció constitucionalmente
el carácter multicultural y pluricultural de Bolivia.
20 Grupo político-intelectual conformado por Raquel Gutiérrez, Álvaro García
Linera, Luis Tapia, Raúl Prada y Oscar Vega. Sus libros incorporaron elementos
teóricos de las “nuevas izquierdas”, de la sociología de los movimientos sociales
y de la filosofía crítica para dar cuenta de las nuevas luchas indígenas-populares
posteriores al derrumbe de la Central Obrera Boliviana como núcleo hegemónico
del mundo subalterno boliviano.
19
incluso el ingreso de alimentos.21 En un contexto de nuevas formas
de lucha, pero sobre todo, de nuevos actores (en su mayoría
campesinos e indígenas) poco comprendidos en las ciudades,
se fue consolidando el papel de García Linera como sociólogointérprete,
lo que se reflejó en su presencia cada vez mayor en los
medios de comunicación, bajo la figura de moda del “analista”;
en efecto, su creciente prestigio intelectual fue haciendo olvidar
a la opinión pública su pasado guerrillero.
Si bien hablaba desde el compromiso con los movimientos
sociales —un término que fue ganando espacio frente a la terminología
clasista de antaño—, sus formas y posiciones políticas
aparecían moderadas por sofisticados análisis, capaces de “traducir”
a las clases medias urbanas la “racionalidad” (cosmovisión,
dirían los indianistas) de la Bolivia profunda y tradicionalmente
despreciada, completamente opaca para los intelectuales hegemónicos.
En esa época, además del italiano Antonio Negri (cuyos
textos utilizó en sus estudios sobre la “composición política de
la clase” en sus trabajos sobre el mundo obrero), García Linera
hace un “giro sociológico” hacia las teorías de los movimientos
sociales, e incorpora la sociología histórica de Charles Tilly y la
visión más racionalista de la movilización de recursos, tomando
distancia de teóricos como Alain Touraine.
Fue en este momento que surgió el artículo sobre la “forma
sindicato”, la “forma comunidad” y —como elemento novedoso—
la “forma multitud”, uno de sus textos más innovadores para
entender las transformaciones en las formas de agregación política
y social, producto de las reformas neoliberales desde mediados
de los años ochenta. Este artículo marca su momentuum autonomista,
con cierta influencia del Negri de la “multitud”, además
de su referente más permanente, el francés Pierre Bourdieu, y el
boliviano René Zavaleta.22 No obstante, García Linera aclara que
21 La Paz se encuentra en una especie de pozo (hollada), lo que facilita los bloqueos
y cercos.
22 Sociólogo nacionalista que posteriormente evolucionó hacia el marxismo. Desarrolló
un profundo análisis político-sociológico de Bolivia como una “sociedad
abigarrada”.
20
utiliza el concepto “multitud” en un sentido diferente al de Negri,
quien lo puso de moda, y que se refiere a una “asociación de asociaciones
de varias clases e identidades sociales sin una hegemonía
única en su interior”. Allí, según el vicepresidente boliviano,
[…] pueden sumarse campesinos, regantes, estudiantes, obreros
sindicalizados, desocupados, intelectuales, individuos sueltos, y la
hegemonía se mueve alrededor de temas, de circunstancias, movilizaciones
temáticas, autonomía de cada organización en función
de sus repertorios, estructuras y sus maneras de cumplimiento;
subsiste, sin embargo, una voluntad de acción conjunta en torno a
un tema y a liderazgos móviles y temporales.23
El Movimiento al Socialismo (mas) fue resultado de esta agregación
de sindicatos campesinos de diverso tipo, herederos de
una cultura sindicalista del mundo plebeyo, que históricamente
suele hacer política desde el sindicato. En este marco, en 1995 se
aprobó la “tesis del instrumento político”, que instruía la conformación
de un “partido” que permitiera a estas organizaciones
populares dar un salto a la arena electoral sin necesidad de alianzas
con los partidos legales de entonces (incluyendo los pequeños
grupos de izquierda con los cuales los campesinos, sobre todo
los cocaleros —núcleo duro del mas— debían aliarse a falta de
personería electoral propia).24
De manera sorprendente, el ciclo de movilizaciones iniciado
en 2000 tuvo su expresión electoral en 2002: el dirigente cocalero
Evo Morales, quien se había embarcado en violentas confrontaciones
con el Estado en defensa del cultivo de la hoja de coca,
obtuvo el segundo lugar en las elecciones presidenciales de ese
año, a menos de dos puntos de Gonzalo Sánchez de Lozada, que
cosechó algo más del 22% de los votos. Pero poco más de un año
después, el mandatario —que hablaba castellano con acento es-
23 Pablo Stefanoni, Franklin Ramírez y Maristella Svampa, Las vías de la emancipación,
op. cit.
24 Véase Pablo Stefanoni y Herve Do Alto, La revolución de Evo Morales, op cit.
21
tadounidense— fue derribado por una masiva insurrección popular,
conocida como la “guerra del gas”, que comenzó atacando
los planes gubernamentales de exportar gas a México y Estados
Unidos por puertos chilenos (país que en la Guerra del Pacífico
de 1879 se apoderó de la salida de Bolivia al océano Pacífico),
pero que acabó construyendo un nuevo sentido común antineoliberal
y anticolonial.
García Linera comenzó a dividir su tiempo entre la universidad,
los medios de comunicación —donde empezó a trabajar de
forma sistemática, incluso como analista en un popular noticiero—
y el asesoramiento a los sindicatos campesinos. Ese perfil
de intelectual con vínculos con los movimientos sociales (incluso
los aimaras más radicales lo respetan por haber estado preso por
indianista) atrajo a Evo Morales, a quien comenzó a asesorar de
manera más o menos formal. Más tarde, en 2005, en medio de
una nueva “guerra del gas”, esta vez en demanda de la nacionalización
de los hidrocarburos, que provocó la caída del gobierno
de Carlos Mesa y abrió paso a elecciones anticipadas, su batalla
cotidiana “por el sentido común”, como a García Linera le gusta
definir retrospectivamente su actividad, lo proyectó como el
complemento ideal del líder cocalero en su objetivo de atraer a las
clases medias urbanas, temerosas del devenir del país en manos
de un indígena formado en la escuela del sindicalismo agrario.25
Y el clima nacionalista que vivía el país, junto al fuerte desprestigio
de la derecha —representada electoralmente por el ex
presidente Jorge “Tuto” Quiroga— allanó el camino al triunfo
electoral del binomio Morales-García Linera el 18 de diciembre
de 2005, con un inédito 53,7% de los votos (el mayor porcentaje
obtenido por una fórmula presidencial desde la restauración de
la democracia en 1982), e inauguró la fase del “sociólogo-vicepresidente”.
Continuaba, así, una tradición boliviana —y latinoamericana—
de intelectuales que pasaron, con éxito desigual, de
25 En su concepción de un “gobierno de poncho y corbata”, él estaba obligado a
usar ese símbolo de la sociedad urbana-moderna, e incluso de la aculturación
de los indígenas.
22
las “armas de la crítica” a la “crítica de las armas” para transformar
una realidad, que en el caso boliviano fue moldeada por la
incapacidad de sus elites para construir una nación incluyente y
un proyecto de país compartido. Al mismo tiempo, su candidatura
vicepresidencial implicó una ruptura definitiva con Felipe
Quispe, quien siempre estuvo enfrentado con Morales por una
pelea de liderazgos por el control de los sindicatos campesinos,
y perdió con el líder cocalero la competencia por ser el “primer
presidente indígena de Bolivia”.
Poco tiempo después de ocupar una oficina en el Palacio Quemado,
García Linera sostuvo:
La reflexividad sociológica es decisiva porque si no uno se pierde
en el bosque. Es muy fácil perderse y comenzar a actuar intuitivamente,
rodeado de infinidad de pequeños arbolitos. Creo que buena
parte del funcionamiento de la administración pública es así, de
ahí el esfuerzo por mirar el bosque en su conjunto, pero ésta no es
una tarea fácil. Mientras que el académico puede ver en un proceso
relativamente largo la comprensión de la palabra y el saber en
sentido colectivo (la conversión mediada del verbo en ideología),
en el gobierno vemos la conversión de la palabra en materia política,
en hecho práctico institucional (la conversión del verbo en
materia mediante la maquinaria burocrática). Pero es muy bonito
lograr esta combinación: un nivel de especificidad inaccesible para
el investigador externo y un nivel de generalidad y mirada global
imprescindible para orientarte en términos más sistémicos. Hacia
allí se dirige mi esfuerzo.26
No obstante, este aterrizaje en la cúpula del poder pondría
a prueba las teorías previas de García Linera: ya no se trataba
solamente de analizar lo que ocurre, sino de interactuar con un
universo popular que, como ya advirtió Antonio Gramsci, contiene
tendencias disruptivas, pero también conservadoras, fren-
26 Pablo Stefanoni, “El surgimiento de un neopatriotismo indígena”, entrevista a
Álvaro García Linera, en El Viejo Topo, No. 225, 2006.
23
te al orden vigente. Y esto es especialmente válido para el caso
de Bolivia, donde esas tendencias conservadoras —muy visibles
en el plano cultural y moral— se combinan con fuertes fidelidades
corporativas, desde las cuales los sectores populares leen el
mundo, hacen política y se movilizan en defensa de sus intereses.
Además, cuestiones más prosaicas, como el patrimonialismo, los
constantes repliegues particularistas y la falta de cuadros políticoadministrativos,
aparecieron como los límites de la original, pero
no menos incierta, “revolución democrática cultural”, como desde
el gobierno definieron el nuevo rumbo iniciado por Bolivia
en enero de 2006.
Para algunos concluía así una progresiva moderación de las
posiciones políticas e ideológicas del ex matemático; para otros,
esa moderación es sólo un maquillaje que encubre una radicalidad
nunca abandonada, y para sostener esta perspectiva se basan
en declaraciones de García Linera, como las que pronunció en
Omasuyos el 20 de septiembre de 2006, cuando dijo, en un discurso
de barricada, que en esta combativa región aimara cercana
al Lago Titicaca “aprendimos a amar y a matar en defensa de la
patria y de los recursos naturales”, y recordó sus andanzas con
un “fusil bajo el poncho” en sus épocas de guerrillero del egtk.27
No obstante, pese a pasajeras expresiones de radicalidad, el
actual vicepresidente defendió en el plano político e intelectual
una salida pactada a la crisis entre el bloque indígeno-plebeyo
emergente del occidente del país y el bloque oligárquico-empresarial
hegemónico, en los departamentos del oriente boliviano.
Frente a la discusión —bastante opaca— sobre el denominado
socialismo del siglo XXI, promovida por el presidente venezolano
Hugo Chávez, García Linera sostuvo que en Bolivia sólo puede
aspirarse a la consolidación de un capitalismo andino-amazónico,
como potencialidad y límite de un escenario postneoliberal.
27 Los Tiempos (Cochabamba), “García Linera llama a defensa armada de la nacionalización”,
21 de septiembre de 2006, disponible en http://www.lostiempos.
com/noticias/21-09-06/nacional.php.
24
Sin embargo, más que una “teoría”, el capitalismo andino consiste
en algunas propuestas vinculadas a una articulación entre
las formas modernas (capitalistas) y tradicionales de la economía
(comunitario-microempresariales), con el Estado como artífice
de la potenciación de estas últimas mediante la transferencia de
tecnología y recursos. De esta forma, no se aspiraría a modernizar
de manera homogeneizante el país (como ocurría en el antiguo
desarrollismo latinoamericano), sino a imaginar una “modernización
pluralista” que reconozca el abigarramiento boliviano. No
obstante, el centro de la política “postneoliberal” pasa en la práctica
por una recuperación parcial del desarrollismo de los años
cincuenta, que en lo económico se basa en la recuperación del
control estatal de los hidrocarburos (mediante la nacionalización
del 1 de mayo de 2006), que obligó a las empresas transnacionales
a firmar nuevos contratos con la estatal Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (ypfb) y a pagar mayores impuestos.
Quizás la evolución político-ideológica más significativa de
García Linera es su pasaje —con escasas mediaciones— de sus
posiciones “autonomistas” a una defensa casi hegeliana del Estado,
como síntesis de la “voluntad general”. Pero dejemos al
propio vicepresidente explicar esta evolución:
En las movilizaciones [desde 2000] había anidado un enorme
potencial comunitario, un enorme potencial universalista, un
enorme potencial autonómico. Mis momentos de mayor lectura
autonomista, autogestionaria y de posibilidad comunista son los
momentos anteriores a la movilización social. En los momentos
en que comienzan a desplegarse las movilizaciones vemos sus
enormes
potenciales pero también tenemos muy claras las limitaciones
que van aflorando. Recuerdo que, desde 2002, vamos
teniendo una lectura mucho más clara y hablamos del carácter de
la revolución, como democrática y descolonizadora. Y dijimos:
no vemos aún comunismo. Por doctrina, la posibilidad del comunismo
la vimos en un fuerte movimiento obrero autoorganizado,
25
que hoy no existe, y que, en todo caso, podrá volver a emerger en
veinte o treinta años.28
Y agrega:
En los años noventa se produjo una reconfiguración total de la
condición obrera que desorganizó todo lo anterior y dejó micro
núcleos dispersos y fragmentados de identidad y de capacidad autoorganizativa.
En el mundo campesino indígena vimos la enorme
vitalidad en términos de transformación política, de conquistas de
igualdad, pero la enorme limitación y la ausencia de posibilidades
de formas comunitaristas de gestión y producción de la riqueza. Eso
lo comenzamos a observar con el tema del agua en Cochabamba
en 2000 y, más tarde, en 2003, con las dificultades para el abastecimiento
de garrafas en El Alto.29
Y añade:
Entonces, ¿cómo interpretar todo esto? El horizonte general de la
época es comunista. Y ese comunismo se tendrá que construir a partir
de capacidades autoorganizativas de la sociedad, de procesos de
generación y distribución de riqueza comunitaria, autogestionaria.
Pero en este momento está claro que no es un horizonte inmediato,
el cual se centra en conquista de igualdad, redistribución de riqueza,
ampliación de derechos. La igualdad es fundamental porque
quiebra una cadena de cinco siglos de desigualdad estructural, ése
es el objetivo de la época, hasta donde puede llegar la fuerza social,
no porque lo prescribamos así sino porque lo vemos. Más bien,
entramos a ver al movimiento con ojos expectantes y deseosos del
horizonte comunista. Pero fuimos serios y objetivos, en el sentido
28 Maristella Svampa y Pablo Stefanoni, “Evo simboliza el quiebre de un imaginario
restringido a la subalternidad de los indígenas”, entrevista con Álvaro García
Linera, en Observatorio Social de América Latina, No. 22, 2007.
29 Ibíd. Eso fue todavía más claro en la segunda “guerra del gas”, en junio de 2005,
cuando las organizaciones sociales fueron incapaces de resolver el abastecimiento
de garrafas y otros productos básicos a la población movilizada, de modo tal
que los bloqueos terminaron debilitando a los propios alteños.
26
social del término, al señalar los límites del movimiento. Y ahí vino
la pelea con varios de los compañeros acerca de qué cosa era posible
hacer. Cuando entro al gobierno lo que hago es validar y comenzar
a operar estatalmente en función de esa lectura del momento actual.
Entonces, ¿dónde queda el comunismo?, ¿qué puede hacerse desde
el Estado en función de ese horizonte comunista? Apoyar lo más
que se pueda el despliegue de las capacidades organizativas autónomas
de la sociedad. Hasta ahí llega la posibilidad de lo que puede
hacer un Estado de izquierda, un Estado revolucionario. Ampliar
la base obrera y la autonomía del mundo obrero, potenciar formas
de economía comunitaria allá donde haya redes, articulaciones y
proyectos más comunitaristas. Sin controlarlos. No hay un proceso
de cooptación ni de generación desde arriba de comunitarismo.
Eso no lo vamos a hacer nunca.30
La selección de textos que presentamos en este volumen pone
en evidencia la evolución teórica y política de un intelectual cuyas
“agendas de investigación” fueron dictadas, en una primera instancia,
por las necesidades de la lucha política (como intelectual
militante). Más tarde, y sin perder esta perspectiva, el trabajo de
García Linera se inserta de manera más sostenida en el campo
académico, con la autonomía y las reglas de juego que éste conlleva
(ya como académico comprometido), para finalmente, recalar
en la política institucional, en una nueva y tensa articulación entre
praxis política e intelectual.
Por eso este libro tiene varias claves de lectura. Por un lado,
es una suerte de biografía intelectual del vicepresidente boliviano.
Pero, y aún más importante, la selección de artículos ayuda a
comprender las mutaciones sociopolíticas (analizadas desde registros
teóricos y sociológicos) y el devenir político de Bolivia en
el siglo XXI, al tiempo que deja entrever los debates ideológicos
que atraviesan la rica historia política nacional. La historia de un
país que, parafraseando a James Dunkerley, lleva la rebelión en
las venas.
30 Ibíd.
(Blog da Boitempo)

'Ousar Lutar'

A LUTA COMO LEMA, COMO FORMA DE ENFRENTAR O MUNDO
12/08/2010, 16:04
Filed under: Não categorizado | Etiquetas: José Roberto Rezende, mouzar benedito, Ousar lutar
Há exatos 10 anos, no dia 12 de agosto de 2000, morria vitimado por um enfarto o advogado José Roberto Rezende. Militante da luta armada contra a ditadura militar brasileira, Rezende foi procurador da Prefeitura de Belo Horizonte e ocupava a Ouvidoria de Polícia de Minas Gerais. Publicou pela Boitempo o livro Ousar lutar, escrito conjuntamente com Mouzar Benedito, no qual relata sua história de combate à ditadura e o período em que esteve preso.
Concebido inicialmente como um projeto que contaria diversos relatos de presos políticos, o livro se converteu num depoimento pessoal de Rezende. Escrito de forma leve e dinâmica por Mouzar Benedito, o projeto tem como objetivo, segundo Rezende, “contar as coisas que vivi e presenciei, porque, simplesmente, não desejo que essa memória se apague”: “eu quis, por meio deste depoimento, deixar também aos meus filhos uma história de amizade, esperança, dignidade e coregem. Pretendi que este livro fosse um relato de vida, e não de morte”, aponta na introdução.
Confira abaixo um trecho de Ousar lutar:
“Um dia abro o jornal e vejo a foto de um fusca queimado, apresentado pela repressão aos jornalistas como prova do resgate do ex-deputado Rubens Paiva por grupos de esquerda. A informação era que Rubens Paiva estava sendo levado de um presídio a outro quando a viatura foi cercada por “terroristas”. Ele teria sido resgatado depois de um enorme tiroteio em que um dos carros dos guerrilheiros acabou se incendiando. Os jornalistas acreditaram: a prova estava ali, o fusca queimado. Só que tudo não passou de uma farsa. Jamais apareceu alguém da esquerda para assumir a autoria desse fantasioso resgate. Rubens Paiva, isso sim, já havia sido morto na tortura, nas dependências do DOI-Codi. Uma pergunta permanece sem resposta: quem matou Rubens Paiva e onde está seu corpo? E aquele carro queimado… bem, ele tinha muita história.
Os carros que usávamos nas ações eram quase sempre expropriados por um curto período de tempo. Como diriam os mais técnicos, eram objeto de “furto ou roubo de uso”. Geralmente, íamos a um lugar em que casais paravam para namorar dentro do carro, tomávamos o veículo “emprestado” para uma determinada ação e depois de realizá-la não valia a pena continuar com o carro, já perigoso para nós. Então, pelos documentos, descobríamos o nome e o endereço do proprietário e, a partir daí, seu telefone, e ligávamos informando onde estava o carro. (…)
Muitos ficavam agradecidos, não só por devolvermos o carro como também por termos consertado alguma coisa nele. Várias vezes tomávamos um veículo que tinha problema no carburador, no freio ou qualquer outra coisa, e tínhamos que consertá-lo, pois num sequestro ou expropriação de banco, por exemplo, ele não podia falhar. (…)
Mas precisávamos de um carro com documentação em ordem e tudo mais, que pudéssemos usar normalmente, sem correr riscos, e compramos o fusca em nome do Ângelo, um dos mais jovens militantes do nosso grupo. Era um carro com fachada legal, usado no quotidiano, e acabamos tendo quase que “um caso de amor” com ele. Batizado com o nome de Natália, o fusca se tornou quase um de nós. A “companheira” Natália participou de muitas ações também, mas como apoio, sem o risco de ser identificada.
Para a soltura do embaixador alemão, precisamos usar a Natália, por falta de outro veículo. Estava previsto o uso da kombi, mas acabou não dando e tivemos que usar o carro que estava à mão. Depois do embaixador solto, ficamos preocupados: e se ele tivesse guardado na memória a placa do carro? Podiam chegar ao Ângelo. Aliás, a repressão esperava justamente por isso: que o embaixador colaborasse, passando detalhes que pudessem levar aos sequestradores. Ela havia montado um mega-esquema para partir pra cima da gente assim que os exilados trocados pelo embaixador chegassem ao seu destino. (…)
O que fazer com a Natália? Deixar perto de uma favela com chave no contato, para ser roubada? Pôr fogo? Depois de muita discussão, concluímos que o mais seguro seria queimá-la. (…) Parecia cena de filme. Ficamos alguns segundos olhando aquela cena. Foi triste o fim da Natália. Na volta para casa, estávamos todos tristes. A Natália era um objeto que fazia parte da vida da gente, nos salvou de muitas situações difíceis… e de repente a gente mata a Natália! Fiquei me lembrando das ações em que a usamos, como a expropriação de dinheiro numa loja de produtos naturais e numa casa de câmbio, na fase mais difícil do nosso grupo, quando não tínhamos estrutura nem para expropriar dinheiro de bancos…

O ex-deputado Rubens Paiva, assassinado pela Ditadura
Quando mostrei para o Ângelo a foto da Natália queimada, no jornal, usada como “prova” do resgate de Rubens Paiva por um grupo de guerrilheiros, uns quinze dias depois que pusemos fogo no carro, ele levou um susto. (…)Há pouco tempo, um jornalista do Rio me telefonou em Belo Horizonte, tentando me desmentir. Disse que tinha visto o carro naquele lugar, queimado. Ora, que o carro estava lá, queimado, estava mesmo. Fomos nós que botamos fogo no fusca da foto que estava no jornal. Esse jornalista não só engoliu como avalizou toda a farsa.”
(Blog do Boitempo)

Trotsky

Tariq Ali e os 70 anos do assassinato de Trotsky


Trotsky foi o único pensador da esquerda que compreendeu que, para derrotar o fascismo, há que se unir aos social-democratas e aos liberais, para construir uma frente. Este é um tema de grande atualidade, ainda que não haja social-democratas de esquerda. Toda essa questão de construir pequenas seitas em torno de um par de líderes é bastante deprimente. Seria triste que o legado de Trotsky se reduzisse a isso. Qualquer esquerda que seja, que emerja das ruínas do século vinte terá de ser capaz de aprender e de desaprender. Caso contrário, vale mais ser um vendedor de peixe do que um esquerdista dogmático e religioso.
A análise é de Tariq Ali, pulicada pela revista SinPermiso e reproduzida por Carta Maior, 16-09-2010.
Tariq Ali é membro do conselho editorial de SinPermiso. Seu último livro publicado é The Duel: Pakistan on the Flight Path of American Power [há tradução para o castelhano pela Alianza Editorial, Madrid, 2008: Pakistán en el punto de mira de Estados Unidos: el duelo].
O escritor, ativista e analista político Tariq Ali foi uma figura destacada do trotskismo nos anos 60 e 70. No entanto, seu compromisso com Trotsky vai além da política de partido. Como testemunho disso, apresentamos a conversa que Ali teve há umas semanas com Kirsty Jane McCluskey, do coletivo de bibliófilos Vulpes Libris, por ocasião da sua apresentação no Festival do Livro de Edimburgo, de sua nova novela, "A noite da mariposa de ouro..."
Eis a entrevista.
Em Anos de Luta nas Ruas você disse que leu pela primeira vez a bibliografia de Trotsky de Isaac Deutscher quando estava doente, acamado (uma experiência arrepiante, sobre a qual preferiria não ter tantas informações). Depois daquilo, quando começou a ler Trotsky? Qual foi seu primeiro contato com a obra?
Depois de ler a trilogia de Deutscher, vi-me arrastado de maneira natural a ler os escritos do protagonista daquela biografia fascinante, sem precedentes. Assim, pois, comecei por "Minha Vida", a autobiografia de Trotsky, um texto belamente escrito, que se lê como se fosse ficção de alto fôlego. A qualidade literária de Trotsky me impactou enormemente. E isso me conduziu a outros escritos seus. Para minha geração, foi um autor muito importante, pois oferecia uma alternativa a um sistema que já então não funcionava e que ia por um mau caminho. Foram aquelas leituras que me tornaram trotskista, entre os anos 60 e 70.
Ernest Mandel foi outro ponto de referência. O que chama a atenção é que, naquela época entramos em contato com gente que conhecia quem tinha tido um vínculo direto com os bolcheviques, o que fazia com que nos sentíssemos os continuadores de uma tradição. Pensa, por exemplo, no título O que é a União Soviética e para onde vai?, que foi mal traduzido como A revolução traída. É um livro soberbo. Ali ele dizia que, ou a União Soviética dava um passo adiante e se convertia numa democracia socialista, ou bem haveria uma regressão capitalista na qual boa parte dos burocratas de então iriam se converter nos milionários do futuro. Seus críticos diziam: “é uma loucura!”. Não havia ninguém que pudesse ir tão longe na análise. Trotsky tinha uma mente muito fina, e creio que foi a combinação de suas qualidades como intelectual e como revolucionário o que o tornou tão interessante, para mim, desde cedo, e também para muita gente que estava entrando na vida política nos anos 60.
Você se tornou trotskista, então. Foi um caminho natural naquela época?
Naquela época, sem dúvida. E não podia ser de outro modo. Depois, pouco a pouco você ia se dando conta de que Trotsky era uma coisa, e muitos grupos trotskistas, eram algo bastante diferente. Não é à toa que o próprio Trotsky, em resposta a tudo isso, tenha declarado “Não sou trotskista”.
Desde os anos 60, que com tanta eloquência você descreveu em Anos de Luta na Rua, como evoluiu a sua relação com Trotsky?
Quando as pessoas me perguntam: “você ainda é trotskista?” digo que não, porque não sou membro de nenhuma das organizações que se autodenominam assim. Para ser honesto, penso mesmo é que estão esgotadas. Por outro lado, sigo me considerando trotskiano, já que seu impacto em mim persiste, sobretudo em tempos que são filhos de uma grande derrota, algo que ele conheceu muito bem. A maior parte de sua vida transcorreu nessas condições. Às vezes, quando volto a alguns ensaios seus que não tinha lido durante vinte ou vinte e cinco anos, indefectivelmente aprendo algo. É bastante surpreendente.
Uma questão importante em Trotsky foi seu desprezo pelos idiotas. E isso foi um problema para ele, porque o Partido Bolchevique estava cheio de idiotas. Trotsky não perdia tempo com eles, mas ao final foram esses tipos que se mobilizaram contra ele. Me encantava a anedota de Trotsky naquela reunião do Politburo. Como o nível do debate era insuportável, pegava uma novela de Balzac ou de Stendhal e se punha a lê-las em meio a tudo aquilo. Sem dúvida é uma atitude muito arrogante, mas também bastante admirável. Para mim, Trotsky continua sendo uma figura central do século vinte – como intelectual, como político, como revolucionário – e sua obra perdurará.
Agora há muitos historiadores guerreiros frios profissionais que pretendem se desfazer dele. Não suportam que houvesse um bolchevique capaz de compreender aquele sistema melhor do que eles, numa época, ademais, em que eles estavam totalmente mobilizados por ele. Agora escrevem livros para provar que nada de bom saiu daquilo, que tudo era terrível, que todos eram iguais; que não há diferença entre Lênin e Stalin, que não há diferença entre Trostsky e Stalin. Para gente como Robert Service, Stalin poderia inclusive considerar-se melhor em alguns aspectos. Stalin era alguém com quem se podia fazer negócios, prosperar. E por sorte não era judeu. Stalin, afinal de contas, havia conservado de maneira escrupulosa a parte que lhe havia tocado depois da Segunda Guerra Mundial, ainda que para seu próprio povo tenha sido um desastre. O poema de Yevtushenko, no qual se duplica ou triplica a guarda ao redor de sua tumba era revelador.
Não se pode tomar os trabalhos de gente como Service demasiado a sério. É antes uma moda ideológica. Não chega aos pés do que Deutscher fez, por exemplo. E não porque Deutscher fosse totalmente acrítico, mas porque era capaz de situar toda aquela experiência num outro nível. A moda atual consiste em dizer que tudo o que se passou durante aquele período foi negativo. E isso eu não aceito e não o farei, nunca. É próprio de uma escola de historiadores que se rende aos fatos consumados e que ignora as diferentes possibilidades existentes em cada situação. A Revolução Francesa sofreu um destino similar, por isso em Paris hoje existe uma estação de Metrô chamada Stalin, mas não há nenhuma rua com o nome de Robespierre.
Na sua opinião esta visão das coisas se limita à academia ou reflete uma mudança mais ampla na atitude frente a Trotsky?
Acredito que é uma questão acadêmica. No resto do mundo, a geração mais jovem sequer pensa nessas questões. Essa é a tragédia. Isto é algo próprio da academia e dos acadêmicos que querem fazer um nome mostrando que são servidores leais ao estado e às suas necessidades, e que não há alternativas ao mundo tal como ele é. Tem-se publicado alguns livros de acadêmicos jovens – também ruins – que não consegui nem ler. Tenho no meu escritório, não tenho nem passado os olhos neles.
Há uma cierta tendência - penso em gente como Slavoj Zizek - que pede o "repetir" Lenin. Acredita tem sentido “repetir" Trotsky, de maneira ele fosse lido pelas gerações mais jovens?
Sim, acredito que sim, Zizek não poderia sabê-lo porque ele não leu Trotsky. O que Zizek faz de maneira brilhante, com graça, é escandalizar a burguesia. É um provocador no sentido estrito do termo. Toma Lênin, a quem todos odeiam, a quem o pensamento dominante vê como um criminoso assassino, e força o leitor a se confrontar com suas idéias. Na realidade, alguém deveria tentar um exercício similar com Trotsky, antes que passe muito tempo. Na editora Verso estamos pensando em fazê-lo.
Hilary Mantel, por exemplo, escreveu uma novela sobre Robespierre que me parece muito boa. E, há décadas, Alan Brien escreveu outra, menos exitosa e não tão bem sucedida, sobre Lênin. Não funcionou, mas a intenção era boa.
Posso entender que nos anos sessenta o vínculo entre o que Trotsky descreve e o que você estava vendo fosse mais estreito. Mas qual deveria ser a aproximação com Trotsky hoje? O que seria diretamente relevante, e o que tem um valor mais simbólico ou de estímulo ao debate?
Creio que o seu História da Revolução Russa segue sendo um dos melhores testemunhos de alguém que participou de um levante revolucionário. Sua autobiografia, seus ensaios, sua visão global da realidade e das tendências que se manifestavam nela, sua predição do triunfo do fascismo na Alemanha, sua advertência aos judeus do destino que os esperava se Hitler se impusesse. Ninguém escreveu naquela época com lucidez semelhante, e isto é algo a respeito do quê as pessoas ainda têm o que aprender. Os escritos de Trotsky sobre como se poderia derrotar o fascismo na Alemanha são um corretivo muito importante ao pensamento sectário. A fase, por outro lado, em que se dedicou a argumentar contra diferentes grupelhos sectários não é o mais interessante de sua obra. Era uma época de derrota, e isso não era o seu forte. A força intelectual de Trotsky explodiu quando ele entrou em contato com os movimentos sociais de massas. Seus escritos sobre a questão judaica carecem de interesse. Esse é livro que teria de ser resgatado, porque é muito importante. Trotsky foi o único pensador da esquerda que compreendeu que, para derrotar o fascismo, há que se unir aos social-democratas e aos liberais, para construir uma frente. Este é um tema de grande atualidade, ainda que não haja social-democratas de esquerda. Toda essa questão de construir pequenas seitas em torno de um par de líderes é bastante deprimente. Seria triste que o legado de Trotsky se reduzisse a isso.
Numa conversa anterior com Geoffrey Swain ele mencionava as considerações de Trotsky sobre planificação econômica em relação com a América do Sul. Você acredita que Trotsky escreveria hoje sobre a América do Sul? Veria o que está ocorrendo ali como algo de interesse, como um lugar em que suas idéias em matéria de planificação poderiam ser úteis?
Sim, sem dúvida alguma. Trotsky, em todo caso, defenderia a necessidade de tomar o controle do estado e de seu aparato. E isto não ocorreu. O que há na América Latina hoje é – utilizando a linguagem do próprio Trotsky – uma situação de poder dual. Há uns governos eleitos com uma base de massas. Mas o exército continua sendo a coluna vertebral do estado e esse exército não foi nem destruído nem transformado. Creio que é isso o que ele diria. Em todo caso, na hora de aconselhar como planificar, etc, alguns de seus escritos são realmente muito bons.
Você falava antes de "Minha vida" como um artefato literário. Também nesse terreno Trotsky o influenciou, como escritor ou como leitor?
Há alguma influência, mas cada um só pode escrever por si. Ademais, você já sabe, viemos de gerações totalmente diferentes. Para mim o inglês é uma segunda língua; Trotsky escrevia em russo. Creio que conservo algumas de suas maneiras de ver o mundo, mas nem sequer trato de escrever como ele. Isso não se pode imitar, mesmo se quisesse. Era engraçado, nos anos sessenta, como tinha gente em algumas seitas que procuravam falar, adotar as poses de Lênin, de Marx e de Trotsky nos debates do dia a dia, como se vivêsemos no mesmo mundo. E que depois tentavam imitar como apagar dissidentes ou opositores de suas minúsculas organizações. Para alguns era uma espécie de arte: julgamentos, expulsões, denúncias. Uma arte péssima, por certo. Nunca pude levá-los a sério. Eu mesmo parodiei algumas dessas coisas em uma de minhas primeiras novelas, que me tornou bastante impopular. Mas sentia necessidade de fazê-lo, e não me arrependo.
A atual tradição trotskista no Reino Unido...pensando na distinção que fazias há um momento entre trotskista e trotskiano, quais conselhos você daria a esses grupos? O que você acredita que eles deveriam mudar na sua relação com Trotsky?
Acredito que essas mudanças já estão tomando lugar, lentamente. Esses grandes pensadores do passado – Marx, Lênin, Trotsky, Gramsci – todos foram importantes e dizem coisas que se pode aprender. Mas não devem ser tratados como deuses. Este foi um grande, grande problema nos movimentos comunistas e trotskistas: seu estilo era muito religioso. Era como se uma citação de Marx ou de Trotsky fossem suficientes para encerrar um debate. Para ser honesto, isso nunca me impressionou muito, nem mesmo quando era membro daqueles grupos, e hoje não me impressiona absolutamente. Há que aprender a ajuizar os méritos dos argumentos de quem nada tem a ver com a esquerda, e encontrar a maneira de debater com eles. E há que fazê-lo porque todas aquelas referências que eram comuns nos anos 60 e 70, e até certo ponto, nos 80, desapareceram. Viraram pó.
Não se pode, portanto, dizer “vamos fazer isso porque Trotsky disse, aqui”. E depois virá alguém que encontrou uma passagem diferente de Trotsky para citar que prova o contrário. E o mesmo com Marx. Mas essa não é uma boa maneira de argumentar. É uma maneira religiosa, e nem Trotsky nem Marx eram pessoas religiosas. Pelo contrário, criticaram duramente esse estilo e essa maneira de fazer as coisas. Eu acredito que esse estilo remonta ao discurso de Stalin no funeral de Lênin: "A ti nos encomendamos, camarada Lenin...". Uma coisa triste. Eu creio, de fato, que um dos grandes problemas com a próprio evolução de Trotsky é que, como o acusavam permanentemente de não ser leninista, acabou por se converter num tipo de leninista semi-religioso, quando na realidade tinha direigido críticas agudas a Lênin, no passado. Sempre senti, e ainda acredito, que isso foi uma autêntica tragédia para esse homem. Imagina uma inteligência tão poderosa. Seguramente ele sabia que se estava cometendo erros, e como esses erros podiam ou deviam ser evitados, mas não se atreveu a dizê-lo por temor ao que seus oponentes políticos podiam fazer com isso. Deve ter sido uma tortura para ele e acredito, sendo quem era, tinha plena consciência do que se passava.
Imagina que um jovem ou melhor, uma pessoa de qualquer idade, politicamente consciente, descubra Trotsky e se sinta inspirada por ele O que você o aconselharia? Como se pode ser ativista a partir da influência dele?
A primeira coisa que um ativista deve ter é a capacidade de ser capaz de aprender de diferentes tradições. De Trotsky, de Lênin e de Gramsci, certamente. E de Marx, claro. Pode-se aprender muitíssimo desses grandes pensadores. Mas seria um erro colocá-los num pedestal. Há que se criar algo novo. Nunca será totalmente novo, visto não podemos ignorar o passado e nossa história, mas há coisas que devem ser feitas de outro modo. O estilo de organização política em que não há debate nem discussão sérios, em que se expulsam minorias...tudo isso era uma paródia nos anos 60 e 70, e hoje é claramente um engodo. Eu penso que as pessoas jovens não sentem atração por isso. O que você me pregunta não está claro. Uma resposta honesta seria que não estou um por cento seguro de qual seria o melhor caminho. O que sim, sei, é que seguir o velho estilo é um caminho errôneo.
Talvez, como dizia Deutscher, às vezes seja preciso retirar-se em sua torre.
Isso me parece muito importante. Marx também disse isso, depois das derrotas de 1848. Você pode ir, pensar, escrever, mas nunca pode deixar de todo de estar ativo. Quando atrocidades ocorrem, quando se envia pessoas para a guerra, quando se mata, não se pode permanecer à margem. Ao mesmo tempo, devemos ser realistas. Quando se lê muitos documentos escritos por grupos de extrema esquerda...quem pode lê-los? Quer dizer, são pouco mais que boletins internos. Qualquer esquerda que seja, que emerja das ruínas do século vinte terá de ser capaz de aprender e de desaprender. Caso contrário, vale mais ser um vendedor de peixe do que um esquerdista dogmático e religioso...
(Inst. Humanitas Unisinos)

sexta-feira, 20 de agosto de 2010

Blog Lado B | Porque toda notícia tem dois lados

Blog Lado B | Porque toda notícia tem dois lados

Nascer a dente de cachorro

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Valter Alves de Oliveira Filho (*)

Estávamos todos lá, tomando assento no velho tapete de retalhos multicolorido, confeccionado a mão, cheio de detalhes que cobria alguns cortes no velho sofá marrom da sala de estar. Ao derredor os primos e primas que chegavam atrasados nos dias de sexta-feira, sempre às sete e meia da noite. Estes não se importavam em sentar-se nos tamboretes de madeira bruta. O importante eram as histórias que nos enchiam os olhos. As histórias da Vó Be eram as que mais prendiam a nossa atenção, quer fossem verídicas ou fictícias. Todos a conheciam pelo apelido, pois seu nome de batismo era pouco pronunciado até pelas próprias filhas e netos, e praticamente desconhecido mesmo dos vizinhos.

Vó Be era pernambucana, seu verdadeiro nome era Maria Ramalho Silva, uma anciã que mantinha uma “torda” de alimentos na feira livre de Santana do Ipanema (AL), desde os anos de 1960 até 82. Dona Be ficou conhecida de muitos ilustres e do povo em geral pela venda de tapiocas de coco ralado, acrescido de outros sabores. Como pernambucana, fazia questão de relembrar e divulgar um pouco dos seus saberes e da cultura do seu povo, os índios Fulni-ô. Dona Be nasceu na cidade de Águas Belas (PE) e migrou para o estado alagoano lá pelos idos de 1950.

Pelo convívio mais aproximado, eu, garoto traquino e cheio de curiosidades, buscava arrancar-lhe algumas palavras e expressões da sua língua nativa, o yaathê, do grupo lingüístico macro-jê, e que, com ressalvas, ela nos dizia que o orgulho dos Fulni-ôs, estava na preservação dos costumes e principalmente da língua como armas de defesa das futuras gerações. Confesso, naquela época não compreendia o porquê de tanto mistério envolvendo os dialetos e só recentemente viria descobrir as razões.

O yaathê é falado originalmente pela tribo Fulni-ô, tal qual fora a sua aquisição lingüística dos nossos antepassados. Hoje desperta a atenção de antropólogos e cientistas sociais, além de estudantes de diversas áreas das ciências humanas.

Uma expressão muito utilizada por indígenas e caboclos sempre me deixava inquieto, e foi numa dessas sextas-feiras de contos da Vó Be que a indaguei sobre o que significa “nascer a dente de cachorro?” (ou ser carregado a dente de cachorro?). Naquele momento, todos ficaram curiosos, atentos à resposta. Vó Be nos sorriu, tomou um gole do seu café, que ela própria havia torrado e pisado em um pilão de tronco de baraúna, e, após observar a tamanha curiosidade que tomara conta da sala, iniciou a história.

Conta-se que, em algumas tribos de costumes parecidos com os de língua de influencia macro-jê, como também os fulni-ôs, mantém seus rituais de purificação. As mulheres, ao engravidar, contam antes do parto com a assistência das anciãs indígenas e/ou do cacique da tribo; no entanto, era de costume as indígenas se retirarem para as reservas (mato) acompanhadas por um cachorro treinado, um animal tratado praticamente como um dos humanos. Quando a índia então paria, muitas das vezes o cão de caça transportava pela boca o curumim recém-nascido até a aldeia, para os devidos cuidados dos seus familiares. O curumim, mais novo membro da tribo, era saudado por todos como promessa de homem forte e valente, haja vista que já nascera enfrentando os obstáculos impostos pela mãe natureza. Vó Be dizia que essa seria uma das versões românticas que se dava àquela expressão, “a dente de cachorro”, usada muitas vezes como metáfora que possa expressar outras dificuldades e lutas do dia-a-dia.

Como era de praxe, ela sempre encerrava seus contos e causos encantadores com a frase: “Contei a minha história. Comecei no pé do pinto terminei no pé de pato, seu rei mandou dizer que contasse a quatro”. Todos nos dávamos por satisfeitos e sempre queríamos mais as histórias fantásticas da Vó Be.

Fragmentos: Tributo a Vó Be

(*)Valter Alves de Oliveira Filho: Professor, descendente do grupo indígena Fulni-ô, que ainda hoje habita as margens do médio rio Ipanema, junto aos limites do município de Águas Belas (PE). Colabora com esta nossa Agência Assaz Atroz.




Santana Oxente!








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Ilustração: AIPC - Atrocious International Piracy of Cartoons

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PressAA

Agência Assaz Atroz

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Ateismo

Ateísmo, religião e pragmatismo materialista
O universo do desenvolvimento do capitalismo é o da mercantilização de tudo, inclusive a da fé. A nova fé que difundem é pragmática e adaptada aos novos tempos. Nesta, a ciência, na versão ateísta, é apenas uma alavanca para fazer funcionar o mundo, sem transformar suas bases sociais.
Luís Carlos Lopes
Os modismos intelectuais não são novidades. Desde os meados do século XX, foram lançadas modas e modas no campo do pensamento. Na verdade, elas responderam às necessidades de preencher lacunas no pensamento hegemônico, bem como a de abrir espaços no difícil mercado editorial internacional. Na era da reprodutibilidade técnica, é preciso ter cuidado, diferenciando-se o que são contribuições inequívocas e o que tem, principalmente, o objetivo de vender idéias para se vender livros e outros artigos correlatos.

Os intelectuais do tempo presente estão, salvo exceções, integrados ao sistema simbólico e material do capitalismo ocidental. Produzem, mais do que em qualquer outra época, para o mercado. Sem acesso a este, tendem a ter seus textos mofando nas antigas gavetas que serviam para guardar papéis e nas memórias de massa dos computadores. Há quem se contente em atingir um número pequeno de pessoas. Este valorizará o que ler e, possivelmente, fará aduções significativas às reflexões que irão incorporar aos seus saberes. Tal como o professor que dá uma aula e espera que os alunos usem o que ouviram nas suas vidas, o autor é alguém que, sendo ético, deseja profundamente ter aberto perspectivas e novos horizontes.

Para um autor sério, é uma vitória ser lido por mil ou mais pessoas. Isto significa que não perdeu seu tempo e o que escreveu despertou a curiosidade de leitores que irão multiplicar suas idéias. Ele não pode mudar determinações sociais que formam a massa de leitores. Elas são muito mais fortes do que qualquer autor. Se o que ele escreve é matéria complexa, que exige outros conhecimentos para ser compreendida, é natural que não muitos o leiam. Seria estranho se acontecesse ao contrário. O que importa é que ele tenha penetrado em algumas consciências e despertado o desejo de compreender mais e melhor os temas abordados.

Os livros que divulgaram idéias que resultaram em mudanças substantivas foram, pelo menos inicialmente, lidos por poucos. Em alguns casos, jamais alcançaram um grande número de leitores. Mas, as idéias ali existentes foram desenvolvidas e multiplicadas pelos seus sucessores e discípulos. Tudo isto já é uma glória para quem escreve, repetindo, com seriedade. Não há receita contra os modismos. Eles aparecem e desaparecem como o dia e a noite. Muitos saem dos livros e chegam às grandes mídias. Os que aderem aos mesmos, não raro, jamais acessaram às idéias originais gravadas nos volumes impressos. Repetem o que ouviram sem saber exatamente o que estão dizendo.

Os autores mais voluptuosos e adeptos dos modismos querem muito mais. Desejam enriquecer com o que sabem fazer. Para isso, enterram a moral e a ética em seus jardins imaginários e buscam dizer o que seus consumidores e patrões desejam ouvir. Ousam muito pouco, quando escrevem. Repetem frases de efeito e posturas aparentemente descoladas e revolucionárias. Os modismos são como uma onda de verão, destinada a ser substituída, logo que a estação comece a mudar.

O ateísmo livresco do tempo presente tem crescido bastante, como uma nova moda comportamental. Tem fortes bases na Europa mais rica e vem se expandido em escala planetária, por meio das traduções e das aparições fulgurantes de seus próceres. Ser ateu passou a ser chique e representativo de uma pseudo-inteligência avançada. Com o propósito de atacar os velhos dogmas religiosos, os ateus profissionais o fazem de modo religioso, propondo uma razão dogmática que postula uma pseudoverdade universal e científica. Nada discutem. Fazem, unicamente, a publicidade de suas crenças.

Eles usam do conceito de razão de modo bem específico, alegando a filiação do pensamento deles ao filósofo Descartes (século XVIII) e ao cientista Darwin (século XIX), dentre outros autores racionalistas. Esquecem deliberadamente dos contextos onde a idéia de razão foi estabelecida e das inúmeras versões da mesma. Falam desses autores, eliminando a história e as possíveis releituras atuais do mesmo tema. A razão que propugnam lembra a de natureza instrumental de agrado das burguesias contemporâneas. Nestes autores, não existe a razão sensível que alia a razão à emoção.

A idéia de libertar o homem da exploração desaparece, como se fosse possível ser miserável, ignorante e racional. A ideologia consumista e as outras formas de alienação presentes na atualidade não são mencionadas, como se todos estivessem prontos a compreenderem os desvãos da ciência nas suas origens. Os seus conceitos de ciência são precários e absolutamente descontextualizados. Trabalham praticamente isolados e escondem suas verdadeiras filiações políticas.

Na Europa, o principal alvo destes autores é o islamismo. Não é exagero, identificá-los como islamofóbicos. Difundem a falsa idéia de que a religião possa explicar as ações diretas dos grupos fundamentalistas. Obviamente, para eles o terrorismo é o dos outros. Esquecem, numa sucessão de desmemoriamentos, as inúmeras ações de terrorismo de Estado que precederam e acompanharam o desenvolvimento do fascismo islâmico. Usam da emoção provocada pela catarse dos atentados para esconder os bombardeios, as invasões, as ocupações neocoloniais, as prisões, as torturas e as mil e uma perseguições.

Dizem que os atentados que vitimaram civis inocentes, que chegaram a territórios antes longínquos dos cenários de guerra – Nova York, Madri e Londres – ocorreram por efeito do fanatismo religioso. Tentam explicar, tal como as direitas normalmente fazem, os problemas do mundo de hoje como um conflito entre civilizações. O Ocidente estaria ameaçado pela barbárie islâmica. Esta seria provocada única e exclusivamente pelo fanatismo religioso. Não esclarecem porque este modo de pensar ganhou tantos adeptos, apesar de continuar sendo minoritário no mundo islâmico.

No passado, as potências ocidentais diziam que o problema era a emergência político-militar dos de pele amarela. Hoje, os ateístas, novos porta-vozes do pensamento conservador e imperial, afirmam que no verde do Islão estaria o grande problema. Pregam o fim do pensamento religioso, mas não atacam de modo claro e inequívoco os demais fanatismos em voga. Querem destruir o pensamento islâmico, alegando a superioridade moral ocidental. Todavia, não apresentam nenhuma prova de que a barbárie ocidental seja menor do que a islâmica.

Como não podem defender o pensamento cristão ocidentalizante tout court, eles defendem uma velha religião criada pelo positivismo no século XIX, o cientificismo. Este modo de pensar teria ganhado muitas consciências em um mundo cada vez mais materialista, no pior sentido da palavra. O universo do desenvolvimento do capitalismo é o da mercantilização de tudo, inclusive a da fé. A nova fé que difundem é pragmática e adaptada aos novos tempos. Nesta, a ciência, na versão ateísta, é apenas uma alavanca para fazer funcionar o mundo, sem transformar suas bases sociais.

O materialismo histórico de Marx é trocado pelo materialismo pragmático do consumo, do sucesso sociomidiático, do dinheiro e da vida sem esperança. O materialismo pragmático não foi uma invenção dos ateístas, mas pelo menos, no que se refere às parcelas mais substantivas das classes médias, adequou-se perfeitamente. O ateísmo legitima a religião do consumo, do entesouramento, da propriedade e da alienação sociocultural. Nada exige de ninguém, muito menos, a fraternidade entre os homens. O novo ópio do povo é o dinheiro e o consumo. O ateísmo é uma das possibilidades do materialismo pragmático contemporâneo.

Neste mundo conturbado de hoje, sobra para os pobres urbanos as religiões que eliminaram qualquer transcendência entre os homens e deus. Para os ricos e para as classes médias, pseudamente mais esclarecidas, o ateísmo como fé restou como tábua de salvação. As velhas religiões que buscam a transcendência não conseguem mais atingir nem os primeiros e nem os segundos, a não ser formalmente. Ser ateísta equivale a dispor de uma nova crença e poder dizer que não se é religioso, continuando a sê-lo em novas bases.

Em todos os casos, as novas e as antigas religiões, mesmo que modismos, servem aos deuses do capital. O problema está em descobrir as razões materiais e simbólicas que levam as pessoas a acreditar. Só assim, se pode imaginar um mundo onde se tire o véu dos falsos profetas, dos fariseus e impostores que tentam de todo jeito impedir que as pessoas avancem na compreensão do que é de fato o deserto do real. Se elas resultarem em atéias ou continuarem a acreditar em alguma força espiritual, isto é menos importante do que permanecerem a aceitar as iniqüidades do presente.

Luís Carlos Lopes é professor e escritor.
(Carta Maior)

EUA

A guerra no Afeganistão: ecos do Vietnã
Os fuzileiros estão enfrentando um problema que sempre espreitou os conquistadores, e que é muito familiar para os Estados Unidos, desde o Vietnã. Em 1969, Douglas Pike, o mais importante acadêmico governamental nos assuntos do Vietnã lamentou que o inimigo – a Frente de Libertação Nacional (FLN) – era o único partido político verdadeiramente baseado nas massas no Vietnã do Sul”. Qualquer esforço para competir politicamente com esse inimigo seria como um conflito entre uma sardinha e uma baleia, reconheceu Pike. O artigo é de Noam Chomsky.
Noam Chomsky - La Jornada
O War Logs (bússolas da guerra), um arquivo de documentos militares confidenciais que abarcam seis anos da guerra do Afeganistão, publicados na internet pela organização Wikileaks relatam uma luta inflamada e cada dia mais encarniçada, na perspectiva dos Estados Unidos. E, para todos os afegãos, um horror crescente.

Os War Logs, por mais valiosos que sejam, podem contribuir para a doutrina prevalente de que as guerras são algo mau só se não são exitosas – algo assim como o que os nazis sentiram depois de Stalingrado.

No mês passado ocorreu o fiasco do general Stanley A. McChrystal, obrigado a se retirar do comando das forças dos Estados Unidos no Afeganistão e substituído por seu superior, o general David H. Petraeus. Uma provável consequência é um relaxamento das normas de combate, de forma que se torne mais fácil matar civis, e uma prolongamento da guerra à medida que Petraeus use sua influência para conseguir este resultado no Congresso.

O Afeganistão é a principal guerra em curso do presidente Obama. A meta oficial é nos proteger da AlQaeda, uma organização virtual, sem base específica – uma rede de redes e uma resistência sem líderes, como foi chamada na literatura profissional. Agora, ainda mais do que antes, a AlQaeda consiste em facções relativamente independentes, associadas frouxamente ao redor do mundo.

A CIA calcula que entre 50 e 100 ativistas da AlQaeda talvez estejam no Afeganistão, e nada indica que os talibãs desejem repetir o erro de dar refúgio a AlQaeda. Por outro lado, o talibã parece estar bem estabelecido em seu vasto e árduo território, uma grande parte dos territórios pashtun.

Em fevereiro, no primeiro exercício da nova estratégia de Obama, os fuzileiros estadunidenses conquistaram Marja, um distrito menor na província de Helmand, principal centro da insurgência.

Uma vez ali, informa Richard A. Oppel Jr., do The New York Times, “os fuzileiros se chocaram com uma identidade talibã tão dominante que o movimento se assemelha mais a uma organização política numa região de um só partido, com uma influência que abarca a todos...”.

“Temos que reavaliar nossa definição da palavra 'inimigo', disse o general de brigada Larry Nicholson, comandante da brigada expedicionária de fuzileiros na província Helmand. A maioria das pessoas aqui identifica a si mesmas como talibã... Temos que reajustar nossa forma de pensar, de forma que não pareça que estamos expulsando os talibãs de Marja, mas que estejamos tratando de expulsar o inimigo.

Os fuzileiros estão enfrentando um problema que sempre espreitou os conquistadores, e que é muito familiar para os Estados Unidos, desde o Vietnã. Em 1969, Douglas Pike, o mais importante acadêmico governamental nos assuntos do Vietnã lamentou que o inimigo – a Frente de Libertação Nacional (FLN) – era o único partido político verdadeiramente baseado nas massas no Vietnã do Sul”.

Qualquer esforço para competir politicamente com esse inimigo seria como um conflito entre uma sardinha e uma baleia, reconheceu Pike. Em consequência, devíamos superar a força política do FLN recorrendo a nossa vantagem comparativa, a violência – com resultados horrendos.

Outros enfrentaram problemas similares: os russos, por exemplo, no Afeganistão, durante os anos 80, quando ganharam todas as batalhas mas perderam a guerra.

Escrevendo a respeito de outra invasão estadunidense – a das Filipinas em 1989 -, Bruce Cumings, historiador especialista em Ásia na Universidade de Chicago fez uma observação hoje aplicável ao Afeganistão: “quando um fuzileiro vê que sua rota é desastrosa, muda de curso, mas os exércitos imperiais afundam suas botas em areias movediças e seguem marchando, ainda que seja em círculos, enquanto os políticos enfeitam o livro de frases dos ideais estadunidenses”.

Depois do triunfo de Marja, esperava-se que as forças lideradas pelos Estados Unidos atacariam a importante cidade de Kandahar, onde, segundo uma pesquisa do exército estadunidense, a operação militar é rechaçada por 95% da população e onde 5 em cada 6 consideram os talibãs como nossos irmãos afegãos – mais uma vez, ecos de conquistas prévias. Os planos sobre Kandahar foram postergados, e isso foi parte dos antecedentes para a saída de McChrystal.

Dadas essas circunstâncias não é de se estranhar que as autoridades dos Estados Unidos estejam preocupadas com que o apoio popular à guerra no Afeganistão seja ainda mais erodido. Em maio passado a Wikileaks publicou um memorando da CIA acerca de como manter o apoio da Europa à guerra: o subtítulo do memorando era: porque contar com a apatia talvez não seja suficiente.

O perfil discreto da missão no Afeganistão permitiu aos líderes franceses e alemães desprezarem a oposição popular e aumentarem gradualmente suas contribuições às tropas da Força de Assistência à Segurança Nacional (ISAF), assinala o memorando. Berlim e Paris mantêm o terceiro e quarto níveis mais altos de tropas na ISAF, em que pese a oposição de 80% dos pesquisados alemães e franceses a maiores envios de forças. É necessário, em consequência, dissimular as mensagens para impedir ou ao menos conter uma reação negativa.

O memorando da CIA deve nos fazer recordar que os Estados têm um inimigo interno: sua própria população, que deve ser controlada quando a política do Estado tem oposição no povo. As sociedades democráticas dependem não da força, mas da propaganda, manipulando o consenso mediante uma ilusão necessária e uma super-simplificação emocionalmente poderosa, para citar o filósofo favorito de Obama, Reinhold Niebuhr.

A batalha para controlar o inimigo interno, então, segue sendo altamente pertinente – de fato, o futuro da guerra no Afeganistão pode depender dela.

Tradução: Katarina Peixoto
(Carta Maior)

Pensamentando

Outro filme Cult pornô!
Deus, como cinéfilo e amante das belas artes está atento! A beleza e a literatura invadem o pornô!
São, inicialmente 3 japonesinhas, colegiais...como sempre o velho estereótipo das japonesinhas e colegiais...(há tb das adolescentes inocentes, das virgens...)
Uma delas galga lentamente (o tempo aqui é senhor!) uma imensa escadaria de um velho prédio abandonado – o som ao fundo é de Wagner! – ao tempo em q vai se despindo..,.(o tempo apagado, a inexistência, o n-viver, Bergman redivivo!)
Alcança o topo onde encontra um velho escritório de advocacia...(as alusões ao viver burguês permanecem...o filme é todo um libelo contra o neoliberalismo!)
A seguir relaciona-se sexualmente com um até inanimado e inexistente ser humano....(n há orgasmo..e o falo do homem sugere, sem querer, o desmatamento da Amazônia e a vagina da mulher, lembrando Bergman e Sartre, a solidão inerente aos q pensam)
(en passant, surge um telefone desconectado, lembrando o nosso passado de herbívoros...e uma alusão inesperada a Godard e a Antonioni)
O macho come a mulher mas nega-se a relação anal, pois isso contrairia os ditames de mainha (mainha, certa vez, orientou-lhe a comer só cenouras e legumes crus...)
Corta e reaparece a fêmea sendo surpreendida seminua...(é quando lembramos o nosso Glauber...e a lembrança do Milton Santos e de Saramago reaparecem...)ela começa a agredir o seu macho e depois, surpresa!, deixa-se ao sexo oral...(sua vagina aparenta um certo desprezo ao viver...aliás, toda a película é um elenco ao desviver, a impotência...um vídeo deveras existencialista...embora, cumpre dizer, com passagens do realismo mágico...)
Segue...
Ela, depois de agredir o homem, empunha um imenso falo plástico e o enraba. Ele gosta pois goza ao final! Ei! Esse filme eu já vi! É uma reedição!
E finaliza c a mesma adolescente sendo bolinada por outro macho imbecil...
Em tempo! Há continuações! E Deus recusa-se a resenhar essas novas películas!(Há outras prioridades...como, p. ex. , dizer ‘Adeus’ sem relembrar Casablanca, reler ‘Nuestra vida em Sierra...’jogar ao lixo, c desdém, um exemplar de ‘ o ser e o nada’...)

quinta-feira, 19 de agosto de 2010

VAI DAÍ QUE O MUNDO É ASSIM

VAI DAÍ QUE O MUNDO É ASSIM


Laerte Braga


Soldados do exército de Israel roubaram aparelhos eletrônicos apreendidos nos navios da flotilha da paz. Pretendiam vendê-los. É típico de forças armadas braço do terrorismo de estado, incentivado e cultuado pelos comandantes. É comportamento padrão do Estado de Israel.

A comissão que vai investigar o assunto, entre outros, inclui como vice-presidente, o narcotraficante Álvaro Uribe, ex-presidente da Colômbia. Responsável por massacres de líderes de oposição, cumplicidade com organizações de extrema-direita e pela entrega da soberania de seu país aos Estados Unidos.

Por curiosidade, assim que Uribe deixou a presidência, a Suprema Corte colombiana anulou o tratado militar celebrado com os norte-americanos. Não obedeceu aos chamados trâmites legais. Sete bases militares para combater o narcotráfico e manter a ordem no país. Segundo alguns dos juízes a Colômbia e suas instituições são capazes de combater o tráfico e manter a ordem.

O diabo é o tipo de ordem que gostam de manter.

Em Honduras, o governo farsa de Pepe Lobo mata em média um opositor por dia e na quarta-feira uma criança de seis anos foi seqüestrada e levada a uma prisão. O que uma criança de seis anos pode causar de dano a uma ditadura disfarçada de democracia não sei.

Uma húngara de dezenove anos está leiloando através de um canal de tevê chamado TABU a sua virgindade. Conhecida como “miss primavera”, pretende usar o dinheiro para pagar uma dívida imobiliária de sua mãe – casa própria –.

Recusou uma oferta de 100 mil libras de um cidadão da Grã Bretanha. É que o cara além da virgindade queria um relacionamento. “Miss primavera” quer apenas pagar a dívida da mãe e evitar que a família fique sem casa.

“É só por uma noite, não quero um marido, quero pagar a dívida. Ele será o nosso salvador”. O leilão da virgindade vai até o dia 25 de agosto. E todas as medidas da moça estão disponibilizadas no site da tevê que promove o leilão.

A Hungria era um país governado pelos comunistas até o fim da União Soviética. Hoje é o que chamam de democracia.

Lembra o jogador Petkovic quando perguntado por Ana Maria Braga, especialista em coisa alguma, sobre como era nascer num país comunista, pobre e onde as pessoas sofriam. A resposta dele – “não, nós tínhamos emprego, educação e o que comer, a fome, o desemprego e a pobreza começaram depois com o fim do comunismo”.

Se não existisse o tal de louro, seria inventado na hora.

Demétrius Russ, de 21 anos, negro, foi preso em Indianápolis nos EUA, estado de Indiana, pois estava falando ao telefone celular com as calças abaixadas e a cueca aparecendo.

Uma pesquisa feita nos EUA mostra que 18% dos norte-americanos acreditam que o presidente Barak Obama seja muçulmano. Obama havia autorizado e depois recuou, a construção de uma mesquita nas proximidades do que foi o World Trade Center.

O Partido Republicano continua governando os EUA e o ódio se soma ao imperialismo capitalista numa espécie de governo mundial, diagnóstico de Fidel Castro, na sabedoria de um líder que não se curvou em momento algum. E a poucas milhas marítimas de Miami, centro mundial do tráfico, das grandes máfias, a Chicago contemporânea.

Era lá que o brasileiro Sérgio Naya tinha um hotel de luxo e tomava champanhe em taças de cristal que depois atirava contra as paredes. Não as paredes dos prédios que construía, essas caiam a matavam pessoas.

Uma das séries de tevê mais populares no mundo inteiro, CSI – Criminal, Scene and Investigation – exibiu uma episódio em que uma empresa se dedica à cultura de transgênicos e no desprezo absoluto pela vida humana, pelo ser humano, permite que a contaminação de uma determinada espécie de milho gere botulismo em 01% dos que consomem o tal milho. A justificativa do presidente da empresa é que o índice é baixo e por isso os benefícios são imensos. Botulismo mata.

Na série o presidente da empresa vai responder judicialmente pelo crime. Algumas pessoas morreram com a doença. Na vida real a MONSANTO deita e rola no Brasil e países latinos de um modo geral.

E a senadora Kátia Abreu, do DEM, presidente da Confederação Nacional da Agricultura, se refestela em dinheiro público desviado para suas campanhas eleitorais.

Mais ou menos como as Granjas Carrol, geradoras da gripe suína. Perseguida em alguns estados do império, foi deitar ramas no México, colônia mais próxima dos EUA.

Chamam isso de agronegócio. Interessante é que no episódio de CSI a revolta é também de um pequeno agricultor que cismou de continuar a cultivar produtos orgânicos. Por “coincidência” o agricultor é negro.

Negros somos todos no desprezo e no terrorismo capitalista, discriminados e tratados como selvagens, na selvageria de soldados mercenários contratados por empresas privadas, por sua vez contratadas pelo Pentágono para libertar o mundo de “terroristas”.

Nas horas vagas se dedicam ao saque, ao tráfico de drogas e mulheres, assim como os soldados de Israel torturam, estupram e matam palestinos, além de lhes roubar a terra e agora, a ajuda humanitária.

Deve haver alguma explicação, penso eu, pois é o povo eleito de Deus, então...

Como a arte imita a vida, ou a vida imita a arte, agentes de saúde dos EUA, sempre eles, fizeram o recall de 380 milhões de ovos (como não sei, mas a notícia é que fizeram) contaminados com a bactéria salmonela, tudo com elevado rigor tecnológico, mais ou menos como aquela máquina de alimentar trabalhadores de um dos filmes magistrais de Chaplin. “TEMPOS MODERNOS”.

Os moradores dos estados da Califórnia, Colorado e Minnesota foram atingidos por um surto provocado pela bactéria.

A preocupação com cidadãos comuns nos EUA está sumindo desde o governo Bush de maneira mais acentuada. Cada dia mais os EUA transformam-se em EUA/ISRAEL TERRORISMO S/A. Não é uma criação de Ian Fleming. A SPECTRE perde longe para a nova organização, e olha que é ficção e a AL QAEDA é fichinha nessa história.

No Brasil, onde pontifica a mídia colonizada e servil, mas regiamente paga, o narrador esportivo Galvão Bueno, que se imagina uma espécie de enviado divino, não erra nunca, tem razão em tudo, declarou que a rede onde trabalha, a GLOBO (onde mais?) deveria mandar no futebol brasileiro, pois “ela paga as contas”.

Os diretores da dita rede, que não noticiam nada que contrarie os “nossos amigos americanos”, palavras do robô William Bonner (penúltima geração de puxa sacos), paladinos da “democracia, transferiram o primeiro jogo da semifinal da Libertadores da América para o mesmo dia e horário em que a rede concorrente – e aliada – BANDEIRANTES, promovia um debate entre alguns dos candidatos a presidente da República.

Com certeza, até o dia das eleições, alguns dossiês especialmente contratados para agradecer a José Arruda Serra a doação de terreno público em São Paulo, algumas caravanas para iludir e mentir e no final a culpa vai ser do Irã, e de Chávez.

Cá para nós, recall de ovos é um trem difícil de entender. Bota difícil nisso.

Quem estiver interessado em miss primavera, a moça da virgindade, é só tentar o site da tevê TABU e fazer uma oferta. Madona levou cinco milhões de dólares aqui num papo de duas horas. Apagou incêndio provocado por bombeiro.

PORÕES CLANDESTINOS DA TORTURA NO BRASIL - 1964-1985

De: PauloD


PORÕES CLANDESTINOS DA TORTURA NO BRASIL - 1964-1985
Jornal da Record - 16/08/2010 - Parte 1
Sítio era usado para torturar esquerdistas durante a ditadura militar
A poucas semanas da eleição o período é de democracia. Mas, na história recente do país há uma época nebulosa. Assista ao vídeo e veja a equipe de reportagem do Jornal da Record em busca de um sítio chamado 31 de Março de 1964, data do golpe militar. Neste lugar foram torturados e mortos militantes de esquerda. O repórter Rodrigo Vianna foi em busca desse segredo
 
Youtube / Jornal da Record - 17/08/2010 - Parte 2
Perfil de Joaquim Rodrigues Fagundes, um dos colaboradores da ditadura militar e que jogava no time dos torturadores
Na segunda reportagem da série, levada ao ar pelo “Jornal da Record”, o perfil de um empresário que jogava no time dos torturadores. Era apenas um. Muitos davam dinheiro para a “caixinha” que ajudava a bancar as torturas durante a ditadura no Brasil (1964-1985)
 
Jornal da Record - 18/08/2010 - Parte 3
Saiba quem eram os amigos poderosos de Joaquim Rodrigues Fangundes, dono do sítio "31 de Março de 1964"
A ditadura militar usava sítios e centros clandestinos para torturar e matar quem se opunha ao regime. Joaquim Fagundes foi um dos coronéis, cúmplice de vários crimes e dono do sítio 31 de março, local para onde muitos esquerdistas eram levados. Assista ao vídeo e conheça quem eram os amigos poderosos de Fagundes
enviado Rede Castor